“El poeta vive en la riqueza de las experiencias del mundo humano, tal como la encuentra dentro de sí mismo y como la percibe fuera de sí, y estos hechos no son, para él, ni datos que utilice para la satisfación de su sistema de necesidades, ni materiales a base de los cuales elabore generalizaciones. El ojo del poeta descansa reflexivamente y en quietud sobre ellos; son para él significantes; estimulan sus sentimientos, unas veces de un modo tenue, otras veces de un modo poderoso, por muy lejos que estos hechos se hallen de su propio interés o por mucho tiempo que haya pasado ya desde que ocurrieron: son parte de su propio yo.”
(Wilhelm Dilthey. Goethe y la fantasía poética. Trad. W.Roces)
“... ciò che noi conosciamo nelle cose è niente altro che noi stessi.”
(Antonio Gramsci. Quaderni del carcere)